No me molestó matricularme en español. Todavía me interesó el español, porque pensé que fuera un poquito más util que otros idiomas. Por fin, empezé el español. El resto de mis hermanos aprendieron de una maestra increíble, la Sra. Denney. Me desanimó mucho al empezar con la Sra. Ruiz. De verdad, no aprendí mucho. Aprendí decir lo básico, como "hola", "¿Cómo estás?" y otros frases, pero nunca logré más que esto. Después de un año con ella, por fin entré en la clase de Sra. Denney.
La Sra. Denney es una mujer bien chistosa. A ella le encantan los Pintufos, el decir "Piffle" y otras cosas. Ella me impresionó en su manera de enseñar, pero no fui un estudiante bueno. Mi idea de "practicar" el español fue ver películas con subtítulos en español o "dubbed" en español (con subtítulos en inglés). De hecho, no es buena manera de aprender el español. La única cosa que recuerdo es que en Harry Potter, la culebra dice a Harry "Graciassss" y el respondió "No importa", lo cual me sorprendió porque no sabía que hubiera otras respuestas a "Gracias" aparte de "De nada".
Después de mi tiempo con la Sra. Denney, me fui al colegio, y allí tenía clases mi primer año con el Sr. Challburg. Otra vez, no aprendí casi nada. Deberíamos haber aprendido el subjuntivo, o el progresivo, pero no recuerdo si de verdad aprendí algo. Sin embargo, en el coro cantamos algo muy especial para mí.
Sin embargo, después de mi tiempo en el colegio, se me olvidó de todo. Mi idiolecto ya fue borrado.
Y esto nos lleva a la próxima entrada...
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